viernes, 30 de marzo de 2007

La Asamblea de Extremadura frente al fracaso escolar

Como ciudadano de a pie me resulta bastante difícil entender el permanente fracaso que han cosechado los diferentes gobiernos que se han sucedido al frente del estado español, hayan sido estos de un signo político u otro, en un tema como la enseñanza. Ocurriendo esto no solamente a nivel estatal, sino también en el ámbito autonómico donde las evidencias son las mismas, indistintamente que unas Comunidades Autónomas sean gobernadas por el PSOE, otras por el PP y las restantes por tripartitos en los que participa IU.

Pues resulta que, mientras que en países de nuestro entorno europeo como Alemania, Noruega o Finlandia el fracaso escolar no existe, todo su alumnado finaliza sus estudios obligatorios. Siendo incluso la tasa de repetidores -el 3%- insignificante; en nuestro país, gobierne quien gobierne, nos encontramos con unas cifras antagónicas a las reseñadas en ese entorno europeo, esto es, somos el cuarto país de la OCDE con mayor tasa de abandono escolar, tres de cada diez alumnos españoles no concluyen la ESO, el 50% de la población no cuenta con este título, el 29% de los estudiantes han repetido algún curso, ...

Nos podemos preguntar que es lo que falla si, por otra parte contamos con profesionales de la enseñanza altamente cualificados, con un gasto público similar a la media europea y con unos alumnos con un Cociente Intelectual que nada tiene que envidiar al de nuestros vecinos europeos.

Desde mi punto de vista la diferencia entre los sistemas educativos que fracasan con respecto a los que no, está en la instrucción sobre hábitos diarios de estudio; pues como dicen mis hijas, el aprendizaje no tiene ciencia es solo insistencia. Me explico, en aquellos entornos familiares donde se establecen hábitos diarios de estudio, donde el adquirir conocimientos, leer, desempeñar un buen papel en clase por parte del alumno cuando el profesor pregunte, obtener buenos resultados académicos, llevar las tareas escolares al día, estudiar y escribir periódica y permanentemente, etc..., son valores, normas y acciones importantes y significativas con las que la familia está comprometida e identificada, el fracaso escolar no existe. Esta evidencia es algo que se puede comprobar estadísticamente.

Por tanto, los ámbitos político e institucional han de preocuparse, y mucho, en legislar al objeto de cualificar a los padres como buenos instructores y establecedores de adecuados hábitos y patrones de crianza en sus hijos. Han de legislar además para que puedan compatibilizar su trabajo con la necesaria dedicación a esos hijos; Mi opinión es que un padre o una madre que tienen que pluriemplearse para poder llegar a final de mes en esta jungla temporalizada y precarizada de contratos basura que es el mercado laboral que padecemos, difícilmente puede en la actualidad desempeñar adecuadamente su papel de progenitor eficiente que la sociedad demanda.

En razón a ello y acogiéndome al artículo 25 del Estatuto de Autonomía de Extremadura, que regula el derecho de petición individual a la Asamblea de Extremadura, hago llegar al Presidente de esa institución, así como a cuantos diputados la componen, la presente petición, pues así ha de entenderse, al objeto de que se debata en la misma y se tomen cuantas medidas oportunas se consideren convenientes para que a la mayor brevedad posible nuestra sociedad alcance los niveles europeos de logro escolar.


En Plasencia a 30 de marzo de 2007

Por Javier Caso Iglesias. Plasencia (Cáceres)

Nota: Petición acogida al art. 25 del Estatuto de Autonomía de Extremadura, que regula el derecho de petición individual a la Asamblea regional.

Enlaces noticias relacionadas:
http://www.extremaduraaldia.com/temas/la-asamblea-de-extremadura-frente-al-fracaso-escolar/35438-2.html

miércoles, 28 de marzo de 2007

Gestión impecable de la Consejería de Presidencia

La imagen “http://www.hoy.es/Media/200703/28/casilda-gutierrez-sola.jpg” no puede mostrarse porque contiene errores.

Podemos aseverar que la Consejería de Presidencia ha realizado un trabajo impecable, elegante, correcto, intachable y perfecto, en relación a la gestión y publicitación de los datos sobre las listas provisionales de admitidos y excluidos de las oposiciones a la Junta de Extremadura. Estos datos se hicieron públicos en el día de ayer, tanto a través de internet, de mensajes a móviles, como de los Centros de Atención Administrativa.

Conviene tener en cuenta y subrayar que se han presentado cerca de 90.000 instancias para las 2.429 plazas disponibles cuyos exámenes se celebrarán en la segunda quincena del mes de septiembre. Y, obviamente, con semejante número de solicitudes, el tráfico por internet ha sido masivo, más de 50.000 visitas de personas que querían consultar el listado provisional de admitidos y excluidos para estas oposiciones en la página web del Sistema de Información Administrativa de la Junta de Extremadura.

Constatamos que el acceso a la web del SIA era, a primera hora de la mañana, algo dificultoso; debido al colapso que sufrían sus servidores, según se informaba desde la Consejería de Presidencia, pero una vez detectado el problema, y con el aumento del ancho de banda, no solamente se normalizó el acceso a la web, sino que podemos afirmar con rotundidad que más que navegar se volaba.

Se puede comprobar por esta opinión, que como ciudadano responsable que soy, igual que se reprender a nuestros responsables institucionales, sean del signo político que sean, cuando lo hacen mal, tambíen se tiene el entendimiento adecuado para elogiarlos cuando su gestión está a la altura de nuestras expectativas como en este caso.
Por Javier Caso Iglesias. Plasencia (Cáceres)
http://www.extremaduraaldia.com/cartas-al-director/gestion-impecable-de-la-consejeria-de-presidencia/35243-2.html

martes, 20 de marzo de 2007

Carta abierta a la Comisión Paritaria de la Junta de Extremadura

A la atención del Secretario de la Comisión Paritaria y Director General de la Función Pública de Extremadura, Sr. Don Pío Cárdenas.
Cl. Paseo de Roma, SN - 06800 - Mérida (Badajoz)

Asunto: Solicitud de información y actuación sobre tiempos de espera en cobertura de plazas y desempeño por parte de los servicios competentes en la materia de la institución.

Quién la presente suscribe, en su calidad de ciudadano extremeño y como trabajador al servicio de la Junta de Extremadura quiere, mediante la presente comunicación, solicitar información del órgano al que se dirige al objeto de aclarar una duda que me embarga, esto es, como puede ser posible, por una parte, que nuestros responsables institucionales, en especial el Consejo de Gobierno de la Junta y la Asamblea de Extremadura, se afanen en elaborar normas de carácter jurídico a fin de mejorar la calidad de los servicios que la institución regional presta a los ciudadanos, así como al objeto de hacer una administración pública más ágil, eficaz y competente en la resolución de los problemas que a la misma se le plantean; y, por otra parte, que a las reiteradas peticiones por escrito que, desde la Secretaría General de la Consejería a la que pertenezco, se han ido realizando desde el mes de noviembre de 2006 para la cobertura urgente y por necesidades del servicio de varias plazas a través de llamamiento de la correspondiente Lista de Espera que gestiona la Dirección General de la Función Pública, no se le haya dado una respuesta y resolución adecuada.

Me gustaría ser respondido a esa pregunta concreta que formulo, así como a la siguiente que como ciudadano extremeño y trabajador de la institución también me inquieta, esto es, es esta situación una excepción, me explico, es una eventualidad extraña y anecdótica el que ocurran cosas como esta, que una serie de plazas vacantes se tarden en cubrir más de cuatro meses desde el momento en que una Consejería de la Junta de Extremadura, por parte de su Secretaría General, formula una solicitud a la Dirección General de la Función Pública, para su provisión urgente por necesidades del servicio de la cobertura de esas plazas a través de llamamiento a la correspondiente lista de espera; o se trata de algo aceptado como normalidad. Pues esto último sería algo poco admisible de cualquier servicio de una administración pública que aspire a ser ágil, eficaz y competente. Es más, de ser esto así, me gustaría saber el número exacto de plazas que se encuentran en esta situación. O sea, plazas que sea necesaria su cobertura urgente por necesidades del servicio y lleven más de un trimestre sin ser cubiertas, así como también sería conveniente que acompañaran a esa información que les solicito algún tipo de información explicativa de los motivos a los que se deben estas demoras.

Antes de terminar la presente solicitud y ya aprovechándola, me gustaría saber si conocen Ustedes el tiempo de respuesta del Servicio de Salud y Riesgos Laborales de la Consejería de Presidencia, así como del Área Preventiva de Infraestructuras, Redes Viarias y Tracción Mecánica, pues hace ya un mes que Ustedes me informaron de la remisión de una comunicación sobre vulneración de los artículos 14, 15, 16, 22 y 25 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y adaptación de puesto de trabajo a esos servicios y a día de hoy aún no se han puesto en contacto conmigo ni han llevado a efecto actuación conocida alguna.

Mi único afán con esta comunicación y con las preguntas que les formulo (a las que deseo ser contestado como así establece esa magnífica norma que es la Carta de Derechos de los Ciudadanos Extremeños), no es otra que poner en evidencia unos servicios cuyos tiempos de respuesta no están, a día de hoy, a la altura, en cuanto eficacia, que los nuevos tiempos en los que ya vivimos demandan. Unos servicios que por otra parte tampoco están a la altura de los deseos, afanes y desvelos que como ciudadanos extremeños y trabajadores de la institución tenemos y vemos además compartidos y refrendados con la elaboración de normas jurídicas por parte del Consejo de Gobierno y de la Asamblea de Extremadura.

Es por ello que les pido que tomen cartas en el asunto haciendo todo cuanto en su mano esté porque situaciones como las descritas no se repitan, contribuyendo así Ustedes también a mantener una imagen impoluta de esta institución tan querida a la que como trabajadores pertenecemos y como ciudadanos extremeños tan dignamente sus responsables políticos nos representan.

Y para que así conste donde proceda firmo en Plasencia a 20 de marzo de 2007

Atentamente,


Fdo.: Javier Caso Iglesias, trabajador de la Junta de Extremadura.

lunes, 19 de marzo de 2007

Extracto del artículo: Conducta y conciencia. Origen histórico de dos alternativas contrapuestas en los comienzos de la psicología científica

Como historiador de la psicología, me gustaría presentar como alternativa al modelo conductista la postura de la psicología soviética; para ello, permítanme que volvamos atrás, concretamente al año 1924. En Rusia este año marca el comienzo de la psicología soviética de manos de su hacedor principal, Lev Semionovich Vygotsky.

En 1924, en el II Congreso Nacional de Psiconeurología de Leningrado, Vygotsky presentó la ponencia Los métodos de investigación reflexológicos y psicológicos, donde critica a la reflexología por rechazar a la psique o conciencia: “La reflexología está obligada a tener también en cuenta los pensamientos y la totalidad de la psique si quiere comprender el comportamiento” (Vygotsky, 1991, p.8). Esta tesis, aparentemente idealista, sorprende enormemente a los psicólogos, a la vez que llama su atención la argumentación de la misma, basándose en la doctrina marxista-leninista. Después de la Revolución de 1917, la psicología debía ser materialista, pero los modelos psicológicos que estaban vigentes (reactología y reflexología) conducían a la psicología a un callejón sin salida. Todos tenían muy claro que debían defender el materialismo por obligación, pero nadie sabía cómo hacer una psicología dialéctica, ya que, partiendo de las premisas reduccionistas de ambos sistemas, llegaban inevitable-mente a posturas metafísicas y mecanicistas. Cometían el mismo error por el que Marx y Engels criticaron a Feuerbach que, en su afán de rechazar el idealismo de Hegel, su maestro, se posicionó en el materialismo, pero no entendió el esbozo dialéctico de la doctrina hegeliana y no supo salir del mecanicismo imperante en la ciencia de aquel entonces.

Ni Marx ni Engels ni Lenin hablan explícitamente de los fundamentos doctrinales de la psicología dialéctica. Ellos tan sólo aplicaron su modelo a la economía, historia y sociología. Los esfuerzos de Kornilov, Blonsky y Béjterev, cada uno con sus propias escuelas, conducen al fracaso. Pero Vygotsky, conocedor del pensamiento marxista-leninista, hábilmente supo aplicar los principios de la dialéctica a los fenómenos psicológicos, superando el enfoque mecanicista. El primer paso lo da en esta famosa comunicación de 1924 al reivindicar a la psique o conciencia como el objeto de la psicología. De entrada, en este trabajo, él define la psique como el habla: “Es el que habla donde reside la fuente del comportamiento y de la conciencia. El habla constituye, por un lado, el sistema preferente de los reflejos de la conciencia, es decir, que sirven para reflejar la influencia de otros sistemas” (Vygotsky, 1991, p. 12). El habla no es la conducta externa del organismo, como había defendido Watson al decir “hablar es hacer, esto es, comportarse”, sino que es pensamiento, “un reflejo inhibido”, como había dicho Séchenov, en el que el último miembro de un reflejo, el movimiento, queda inhibido. Pero Vygotsky supera el reduccionismo fisiologicista de Séchenov desde el enfoque dialéctico.

El problema de la psicología materialista y dialéctica era incorporar a su sistema una realidad, la conciencia, que a primera vista no era algo “material”. Este error vulgar de primera vista se debía a no entender la noción marxista-leninista de materia. Lenin, en su escrito más importante, Materialismo y empiriocriticismo publicado en 1914 (Lenin, 1983) diferencia dos clases de materia: la física y la no física. La materia física es aquella cuyas propiedades (impenetrabilidad, inercia, masa, etc.) son observables por los sentidos externos. Tales propiedades son inherentes a cierto estado de desarrollo de la materia, pero no a todos. Hay energías materiales no físicas. Según Lenin: “La única propiedad de la materia con cuya admisión está ligado el materialismo, es la propiedad de ser una realidad objetiva, de existir fuera de nuestra conciencia” (Lenin, 1983, p. 287). La energía psicológica, psi-que o conciencia, no tiene tales propiedades físicas pero es una realidad existente fuera de la mente, y por tanto sería un “gravísimo error pensar que la materia desaparece en estos casos”. El materialismo dialéctico argumenta así el carácter no físico de la conciencia: Todo lo que existe es materia y toda materia tiene una propiedad, que es el movimiento (Lenin, 1983). Cada materia, según sea su estructura, tiene un tipo concreto de movimiento y, a su vez, el movimiento repercute sobre su propia materia para modificar su estructura cuantitativa o cualitativamente (principio de reciprocidad). Esta es la base de la transformación dialéctica de la materia. Al moverse, la materia sufre transformaciones cuantitativas y, de pronto, este proceso continuo se interrumpe y se produce un salto cualitativo. La estructura entonces cambia de tal manera que, a partir de aquí, su movimiento ya no se rige por las leyes del movimiento de la anterior estructura: “Al llegar a un cierto punto, los cambios puramente cuantitativos se truecan en diferencias cualitativas” (Engels, 1983).

En el largísimo proceso de transformaciones dialécticas de la materia se llega a un tipo de materia con una organización altamente compleja que es el cerebro animal, cuyo movimiento se llama psique animal, capaz de funcionar según el principio de señalización o creación de estímulos señales. El perro de Pávlov es capaz de usar el sonido de la campana como estímulo “señal” de la comida. El cerebro animal, debido a las condiciones de vida (Engels, 1955), se transforma dialécticamente en cerebro humano con una nueva capacidad, la “capacidad sistémica” y una nueva actividad, la significación (Vygotsky, 1991, p. 70). La capacidad sistémica del cerebro permite la formación de sistemas funcionales u órganos funcionales que complementan la función de los “órganos morfológicos” congénitos de la especie humana. Según Vygotsky, estos sistemas tienen su origen en las relaciones del hombre con su medio social, por eso llama a esta hipótesis “organización extracortical de las funciones mentales superiores”, ya que éstas no se forman por sí mismas sino en su relación con el exterior, con el medio histórico-cultural.

El hombre se define, pues, como una realidad material que posee un cerebro que es la más alta organización de la materia y cuyo movimiento o propiedad es la conciencia o actividad, de la misma manera que “andar” es el movimiento de las piernas (órgano material). La conciencia es una energía material que dialécticamente transciende al mundo de la física aunque no al de la materia, como habían definido los energetistas (Ostwald y Béjterev) a los que Lenin critica duramente (Lenin, 1983). Por estar fuera del mundo físico, se rige por leyes diferentes a las del mundo físico, esto es, por leyes no deterministas.

Vygotsky se da cuenta de la naturaleza no física de la actividad o conciencia y encabeza su escrito: La conciencia como problema de la psicología del comportamiento (Vygotsy, 1991) con un texto muy significativo de Marx en el que compara el trabajo de dos animales, la araña y la abeja con el de un tejedor y un artesano constructor. La araña teje su tela de modo maravilloso, y la abeja construye sus celdillas con tal precisión que el hombre no puede hacerlo mejor. Pero hay algo en el hombre que aventaja a los animales y es que, antes de ejecutar su acto, lo proyecta en su cerebro, antes de ejecutarlo ya existe éste en el cerebro, es decir, el resultado tenía previamente una “existencia ideal”. Y en esta fase de existencia ideal, o de representación mental, se puede cambiar el diseño de la actividad. Esta, denominada por Vygotsky experiencia duplicada (de representación y de ejecución), es la que permite al hombre desarrollar formas de adaptación activas que no posee el animal. Además, con este planteamiento queda cubierta la capacidad libre del hombre, base de la responsabilidad, necesaria para el posible control de la conducta del hombre transformador (revolucionario) de la sociedad. El animal posee formas de adaptación muy precisas pero automáticas, no cambiantes y de base instintiva. Vygotsky llega, a partir de estas reflexiones, a afirmar que el objeto de la psicología es la conciencia, y la conciencia es pensamiento y actividad.

Sobre la base de estas premisas, Vygotsky y un nutrido grupo de colegas (Luria, Leóntiev, Zeigarnick, Zaporozhets, Levina, Morozova, Elkonin, Galperin, etc.) van a trabajar sobre el desarrollo de la conciencia, que definen esencialmente como actividad mediadora, como sustituto de la conducta (concepto mecanicista). A esta actividad mediadora también la van a llamar acto instrumental, porque consiste en la utilización y elaboración de instrumentos. Los instrumentos pueden ser de dos clases: herramientas y signos o símbolos. Mediante las herramientas (pala, pico, sierra, etc.) el hombre actúa y transforma la naturaleza física. Los símbolos son instrumentos reguladores de la actividad interna, de los procesos psicológicos (percepción, memoria, atención, voluntad, intelección, etc.). A esta actividad de elaboración y utilización de signos, Vygotsky la llama Función instrumental del signo y también operación significativa, creación y empleo de signos o simplemente significación.

El resultado de la elaboración y utilización de tales instrumentos ocasiona la transformación dialéctica de los procesos psicológicos elementales o primitivos en procesos psicológicos superiores. Así, por ejemplo, la memoria como capacidad primitiva de recuerdo automático de acontecimientos pasados pasa a ser memoria superior cuando utiliza un instrumento de recuerdo, lo que Vygotsky llama un estímulo medio, como puede ser, por ejemplo, “hacer un nudo en el pañuelo”, “poner un papelito bajo la tapa del reloj”, “hacer una muesca en un palo”, etc. (Vygotsky, 1989; 1991). La elaboración y actualización de instrumentos más y más complejos de recordación darán como resultado un nivel superior de desarrollo de la capacidad primitiva de la memoria. El acto instrumental, al ser utilizado en cualquier proceso psicológico primitivo, lo convierte en proceso superior. En todo caso, se da un salto dialéctico entre el proceso superior y el primitivo, rigiéndose por leyes diferentes.

Vygotsky aclara que hay una enorme cantidad de instrumentos o estímulos medios que usa el hombre: los mapas, las señales de tráfico, los números, hasta llegar al más complejo de todos que es la palabra. La palabra es un estímulo medio de origen sociocultural, pero el alcance de su significación es cuestión personal. Cada uno, según su nivel de dominio de cada tema, usará las palabras correspondientes a dicho tema con un diferente nivel de significación. Aclara Vygotsky, al respecto, que el nivel de significación no depende del grado de abstracción que representa para cada individuo, tal y como afirmaba la filosofía tradicional. Según esta postura, del grado de abstracción depende el alcance de universalidad (el concepto de ente que puede predicarse a todos los seres sería, según esta postura, el nivel de conocimiento más elevado al que el hombre puede llegar. La metafísica sería la ciencia que se ocuparía de estudiar a este ente). Según el enfoque marxista, la abstracción y la universalidad despojan a la palabra/concepto de la riqueza de la praxis. Para éstos, el nivel de desarrollo de la palabra (instrumento-signo) “consiste en el establecimiento de nuevas relaciones con otros significantes”. El proceso de formación y desarrollo del concepto consiste precisamente en la “apertura de conexiones” del mismo con los casos existentes (Vygotsky, 1991).

Durante los años 1931 y 1932, Luria y un equipo de colaboradores realizaron una investigación sobre el “nivel actual de desarrollo” de los procesos psicológicos de un grupo de tribus nómadas de las regiones montañosas de Uzbekistán y Kirguizia. El resultado de estos trabajos se publicó en el libro Los procesos cognitivos. Análisis sociohistórico. Aquí demuestra claramente cómo estos nómadas resuelven los problemas cotidianos prácticamente limitándose a utilizar las formas primitivas o rudimentarias de los procesos psicológicos. El escaso desarrollo cultural no les había permitido la elaboración y uso de instrumentos (estímulos medio). Partiendo de la hipótesis de que siempre la base de la transformación está en la tarea de elaboración o utilización de instrumentos más y más precisos, cuando el nuevo sistema de educación soviético alfabetiza estas regiones se observa el cambio en la forma de actuar. Las palabras inicialmente para estos grupos tenían un significado muy concreto, aplicables tan sólo a la experiencia perceptiva inmediata. Eran incapaces de elaborar categorías mentales clasificatorias o que les permitiera ir más allá de la práctica concreta en cuanto a la elaboración de conclusiones desconocidas. Eran incapaces de utilizar el silogismo.

Vygotsky operativiza las investigaciones sobre la actividad mediadora sirviéndose de un modelo metodológico muy simple, pero fecundo. Comienza criticando el uso de los tests porque no informan sobre la dinámica del desarrollo de los procesos que miden. En su lugar propone el método instrumental (Vygotsky, 1991) utilizando para ello lo que llamó La técnica funcional de la doble estimulación (Vygotsky, 1991, p. 85). Le llama doble estimulación porque en el procedimiento intervienen “dos series de estímulo”, el estímulo objeto o tarea a realizar y el estímulo neutro o estímulo medio, que es el instrumento que se le ofrece al sujeto para realizar el experimento. En lo que se refiere al comportamiento, cada uno de estos estímulos tiene una diferente significación funcional.

Con este procedimiento, Vygotsky investiga el proceso de desarrollo de los procesos psicológicos en la actividad docente (Vygotsky, 1989). Para ello utiliza los conceptos de nivel real o actual de desarrollo y zona de desarrollo próximo o nivel de desarrollo potencial. El primer concepto se refiere al nivel de desarrollo que cada sujeto posee en cada momento (esto es lo que mide un test convencional). El nivel de desarrollo potencial se refiere a lo que es capaz uno de hacer con las herramientas o ayudas adecuadas, es decir, la capacidad instrumental.

Basándose en estos supuestos, un colega de Vygotsky, P. Y. Galperin, fundamentó las bases de lo que iba a ser la conocida teoría de la formación por etapas de las acciones mentales (1952). El desarrollo de la conciencia depende del nivel de asimilación del medio o instrumento. El estudio se centra en la etapa de la conciencia o actividad previa a la ejecución del acto. En la etapa de replanteamiento de la acción en el plano representativo o de la imagen, en el momento de la “actividad orientadora previa”, mientras se está programando la acción (Galperin, 1979). Galperin trabaja sobre la idea marxista del texto de la abeja y la araña y con la orientación metodológica de Vygotsky.

A. N. Leóntiev, otro miembro del grupo de Vygotsky, en su libro Problemas de desarrollo del psiquismo (Leontiev, 1959) y en su obra Actividad, conciencia y personalidad (Leontiev, 1976), se va a centrar más en la actividad externa, social que en el análisis de los procesos internos. Vygotsky prometió trabajar en este campo, pero su muerte tan prematura no le permitió llegar a él.


Referencias:

Descartes, R. (1981). Las pasiones del alma. Madrid: Aguilar.

Descartes, R. (1984). Discurso del método. Madrid: Espasa Calpe.

Descartes, R. (1990). Tratado del hombre. Madrid: Alianza.

Engels, F. (1955). El papel del trabajo en la transformación del mono en hombre. En C. Marx y F. Engels. Obras escogidas en dos tomos. Tomo II (pp.74 -87). Moscú: Progreso.

Engels, F. (1983). Anti-Duhring. México: Grijalbo. Galperin, P. Y. (1979). Introducción a la psicología. Madrid: Pablo del Río. La Mettrie, J. O. (1987). El hombre máquina. Madrid: Alambra. Lenin, V. I. (1983). Materialismo y empiriocriticismo. Moscú: Progreso. Leontiev, A. N. (1959). Los problemas del desarrollo del psiquismo. Moscú: Academia de Ciencias Pedagógicas.

Leontiev, A. N. (1976). Actividad, conciencia y personalidad. Moscú: Progreso.

Luria, A. R. (1980). Los procesos cognitivos. Barcelona: Fontanella.

Pávlov, I. (1973). Actividad nerviosa superior. Barcelona: Fontanella.

Séchenov, I. M. (1972). Los reflejos cerebrales. Barcelona: Fontanella (original, 1863).

Thorndike, E. L. (1898). Animal intelligence: An Experimental Study of the Associative Processes in Animals. Psychological Review. Suplemento monográfico nº 8.

Skinner, B. F. (1956). A case history in scientific method. American Psychologist, 11, 221-233.

Skinner, B. F. (1971). Beyond freedom and dignity. New York: Alfred A. Knopf.

Skinner, B. F. (1974). Ciencia y conducta humana. Barcelona: Fontanella.

Vygotsky, L. S. (1989). Historia del desarrollo de las funciones psíquicas superiores. En El proceso de formación de la psicología marxista. Moscú: Progreso.

Vygotsky, L. S. (1989). El problema de la enseñanza y del desarrollo mental en la edad escolar. En El proceso de formación de la psicología marxista. Moscú: Progreso.

Vygotsky, L. S. (1991). Obras escogidas, volumen I. Madrid: Visor.

Watson, J. B. (1913). Psychology as the Behaviorist views it. Psychological Review. 20, 158-177.

Watson, J. B. (1916). The Place of the Conditioned Reflex in Psychology. Psychological Review, 23, 89-117.

Watson, J. B. & Rayner, R. (1920). Conditioned Emotional Reactions. Journal of Experimental Psychology, 3, 1-14.

Watson, J. B. (1961). El conductismo. Buenos Aires: Paidós.

Autores:

Luis García-Vega & Laura García-Vega Redondo


Enlace web:

http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1657-92672005000300012&lng=es&nrm=iso

jueves, 15 de marzo de 2007

Las fotos de Montoya y el obispo de Plasencia

Jamás se habría imaginado el fotógrafo extremeño José Antonio Moreno Montoya que su catapultación a la fama le vendría de la mano del Partido Popular de Extremadura, pues eso y no otra cosa es lo que ha conseguido el PP extremeño con su denuncia, difusión y utilización de un hecho acaecido hace más de tres años y relativo a la edición por la Editora Regional de un catálogo con imágenes pornográficas de Cristo, la Virgen y de algunos santos realizado por JAM Montoya.

Antes de la polémica JAM Montoya y sus fotos -mediocres y que no pueden considerarse en modo alguno arte, como así las ha calificado la Asociación Nacional de Informadores Gráficos de Prensa y TV-, era, a lo más, muy conocido en su casa a la hora de comer; en la actualidad y tras la enorme cobertura mediática que la denuncia del PP extremeño ha generado, no hay español al que le sea desconocido.

Muy certero ha estado en este asunto el obispo de Plasencia Amadeo Rodríguez, diciendo que la "ofensa no la hace solamente el autor de las imágenes sino también quienes las promueven, quienes las muestran e incluso quienes las utilizan por razones ajenas a la fe".

Que tomen nota, por tanto, en el PP de Extremadura de las certeras palabras manifestadas por el obispo de Plasencia; y dejen ya de crispar la tranquila vida ciudadana con sus ofensas y obscenos reforzamientos de aquellas imágenes que, al difundir hasta en sus blog personales, parecen su contenido compartir.

http://www.extremaduraaldia.com/temas/las-fotos-de-montoya-y-el-obispo-de-plasencia/34634-2.html

martes, 6 de marzo de 2007

Secreto electoral

El gran secreto que encierran los procesos electorales están en descubrir que variables hacen posible la victoria de una opción política sobre otra, llevando a la ganadora a saborear las mieles del poder y a la perdedora a calentar banquillo en la oposición.

Desde mi punto de vista las variables son dos que únicamente en conjungación aportan la victoria electoral. Estando estas variables en función del perfil del electorado.

Está por una parte el electorado que llamamos lógico, esto es, el votante fiel de ideas fijas que siempre vota a la misma opción política, el denominado suelo electoral o voto cautivo del que hablan los analistas.

Por otra parte está el votante que llamaremos dialéctico o meta-dialéctico, esto es, aquel que más que al partido vota al candidato por la confianza que le pueda aportar este en la ejecución de su proyecto político y un programa electoral determinado. O sea, dado que los programas electorales cada día varían menos, pues lo que hay que hacer es lo que todos sabemos que hay que hacer y eso es lo que recogen los programas electorales, la diferencia está en la capacidad que nos traslade el candidato para acometer ese programa electoral sin excesivas estridencias y distorsiones.

Esa evidencia es la que capta el elector dialéctico y por ello puede optar por votar, tranquila e indistintamente, y sin ningún pesar de conciencia por ello, entre el PSOE de Zapatero, el PP de Gallardón o la IU que representó en su día Anguita; o no votarlos, como cuando así hizo con el PSOE de Almunia, el PP de Rajoy o la IU de Llamazares.

He de destacar que conjugar estos dos tipos de electorados es ineludible para cualquier partido o candidato que se postule como vencedor, pues depender solamente del electorado lógico, es algo obviamente necesario, pero no sufiente para alcanzar la victoria electoral.

Me sorprende en Extremadura la capacidad que está demostrando Guillermo Fernández Vara para captar estas dos variables electorales, capacidad muy superior incluso a la demostrada en el pasado por el Señor Ibarra.

Cartas al director
Secreto electoral
http://www.extremaduraaldia.com/cartas-al-director/secreto-electoral/33272-2.html
Javier Caso Iglesias. Plasencia
22 feb 2007

Telebasura e infancia

Parece ser que, según recogen las últimas encuestas realizadas por el Consejo Audiovisual, el 71% de los ciudadanos de este país estiman que la telebasura ha aumentado significativamente en lo que va de año. De estos ciudadanos, un tercio está a favor de prohibir este tipo de programas, mientras que los otros dos tercios abogan por regularlos.

Algo de esto habría que hacer, más cuando estas pasadas semanas se batieron todos los registros de consumo televisivo, casi cinco horas por persona y día. Además hay que tener en cuenta que la franja horaria en que esta realidad acontece es la de las 16.00 a las 22.00 horas, o sea, la que preferentemente está dirigida hacia nuestra infancia y juventud. Esa misma infancia y juventud que en un porcentaje del 40%, como así nos indican los expertos, ve la televisión sin la compañía de un adulto.

Sabia decisión tomé hace ya más de un año encerrando la televisión en el sótano de mi casa para no verla. Si más ciudadanos adoptaran criterios semejantes, no reforzando con su visionado programas basura, otra realidad televisiva, en este país, acontecería.

Cartas al director
Telebasura e infancia
http://www.extremaduraaldia.com/cartas-al-director/telebasura-e-infancia/33982-2.html
Javier Caso Iglesias. Plasencia
06 mar 2007