miércoles, 29 de junio de 2016

¿Es Podemos un espacio de lucha por el poder interno y por eso ha perdido más de un millón de votos?

Por Javier Caso Iglesias | Analista de procesos políticos

Lo puedo formular como afirmación o como pregunta, pero lo importante es formular esta cuestión: ¿Es Podemos un espacio de lucha por el poder interno y por eso ha perdido más de un millón de votos?

Parece que en el seno de Podemos hay dos sensibilidades predominantes y ambas se culpan de la pérdida de más de un millón de votos en las pasadas elecciones del 26-J. Unos argumentan que la responsabilidad por la pérdida de votos debe de buscarse en la alianza con IU, y los otros la relacionan con la estrategia de campaña demasiado moderada.

Pues ni una cosa ni la otra. La verdadera razón está en que Podemos está siendo percibida como una herramienta poco útil para servir a la sociedad. Y se percibe así por haberse convertido, casi desde el preciso momento de su nacimiento, en un espacio de lucha por el poder.

Pablo Echenique ha amenazado con "extirpar las malas hierbas" de Podemos que incidan en la guerra interna. Pero esto va a ser cosa complicada, pues las metodologías internas de Podemos no regulan ni facilitan la participación, el respeto a la discrepancia, ni el llegar a acuerdos de consenso que sean inclusivos y en los cuales todos nos podamos sentir representados; más bien todo lo contrario, pues demonizan el pensamiento que con libertad y en abierto manifiesta sus criterios. Solo siendo permitible y legítima la acción conspirativa entre bambalinas. Esto es, la doble falsa cara. La doble moral. La de la sonrisa hacia el exterior ciudadano y la cara de perro en lo interior organizativo. Y la doble cara falsa es, ante todo, eso, falsa; y la falsedad se termina descubriendo por todos. Falsedad que no es otra cosa que la perpetuación del modelo de relaciones sociales de la vieja política. Y si se mantiene este falso, fingido, adulterado e hipócrita modelo de relaciones, pues todo lo que se haga está teñido de la misma esencia, la de la vieja política mantenedora de que todo siga igual.

No es por tanto la alianza con IU la que ha restado votos, ni una campaña demasiado moderada. Aludir a esto como argumento de la pérdida de más de un millón de votos es tratar de seguir ignorando la realidad. El problema fundamental de Podemos es que el modelo interno de relacionarnos prima la competencia repudiadora del contrario y no la colaboración inclusiva de todos.

A Podemos lo que le falta es el diseño de una verdadera metodología para el fomento real de la participación y eso no es crear programas informáticos o páginas web para votar o atiborrarnos mediante una tecnología burocrática para el chalaneo como son los grupos de Telegram. Esto, buscar la participación real, significaría buscar la cercanía, la comprensión del otro y eso no se practica por los cargos de Podemos y por eso se han transformado en cargas. En Podemos nadie escucha realmente al ciudadano, más bien se crean concienzudos constructos, elaborados objetos conceptuales, por parte de doctos equipos investigadores universitarios de qué piensa el ciudadano, pero al ciudadano ni se le atiende ni se le escucha. Por tanto no se le representa, más bien se le suplanta. Y esto es lo que ha hecho perder más de un millón de votos a Podemos el pasado 26-J.

Aún Podemos no me ha respondido, ninguno de sus cargos ha tenido tiempo, para definir y formular su metodología de fomento de la participación, tanto interna como externa, así como que medidas incluye y cómo se evalúa la funcionalidad práctica de las mismas y si la ciudadanía participa (en qué porcentaje y número) en ese diseño y evaluación. ¿Cree Podemos que a través de sus burocráticas herramientas tecnológicas se abre verdaderamente a la participación interna y externa? ¿O más bien estas herramientas están diseñadas para que expertos cargos políticos de Podemos debatan entre sí y se perpetúen en su canonjías?

Si Podemos quiere recuperar ese millón de votos que se le han ido a la abstención y no quedarse sin nuevos votantes debe de dejar de engañarse a si mismo. Pero que tenga claro Podemos que a los ciudadanos no nos sirve una nueva herramienta para la autorepresentación de cargos con aspiraciones de jefes. A eso ya sabe Podemos lo que respondemos: "¡Que NO! ¡Que NO! ¡Que NO nos representan! ¡Que NO!".

Y para terminar decir que los cargos de Podemos no nos representan, los ciudadanos nos sabemos representar solos; los cargos de Podemos han de saber que exclusivamente asumen encomiendas concretas de la ciudadanía para hacer una labor -que debe de estar muy definida por esa misma ciudadanía- en las instituciones o en el seno de la organización. Ir más allá de ahí es suplantar a la ciudadanía.

Conjugando el verbo Poder

Paco Puche, 28.6.16
En su día escribí un artículo que llamé “Pudimos. (A propósito del éxito de la formación Podemos en las pasadas elecciones europeas, mayo de 2014)”. Lo iniciaba con un poema de la Dickinson (“El brillo de un acto heroico/tan extraña iluminación/la lenta mecha de lo Posible/encendida por la imaginación”), y lo culminaba como sigue: “La tarea es inmensa. Hay que navegar por un estrecho desfiladero entre dos grandes peligros, el Escila del capitalismo y su glamour y el Caribdis de los atajos dictatoriales, pero como Ulises es Posible regresar a la Tierra que nos ha dado la vida y hacer justicia. Podremos”.
Ahora estamos en el tiempo de la voz negativa: no hemos Podido.
Nadie sabe lo que ha pasado y se invocan a fuerzas externas para su mejor explicación: que si el Brexit, que si las encuestas, que si la campaña del miedo, etc. Todas ellas bastantes poco potentes como para poder justificar que en unos pocos meses se han evaporado más de un millón de votos, incluso sumando fuerzas, operación que se presentaba como multiplicadora. Dos más dos serían cinco.
Hemos sido muchos los que hemos vuelto al redil de la abstención políticamente activa.
Curiosamente, los números de la abstención se acercan mucho a las pérdidas de Podemos (+1.155.316 frente a - 1.062.862), y los balances de los otros partidos sugieren unos trasvases de votos meramente: los 690.435 de incremento del PP bien pueden haberles llegado de las pérdidas de Ciudadanos (-376.772) y de las del PSOE
(- 106.770) y el resto de las pérdidas de otros partidos.
Para el que esto escribe, la primera explicación ha sido la deserción ideológica. Podemos ha ido pasando de haber entendido y absorbido la herencia del 15 M, aquello del “no nos representan”, “tu protesta vale más que tu voto”, “nuestros sueños no caben en vuestras urnas” y “PSOE y PP, la misma mierda es”, que invocaban la permanencia de la lucha social muy por encima de la electoral, el rechazo de los partidos del régimen y la mejor democracia, a vocear su socialdemocracia y a suplicar al PSOE que concierten con ellos. Ni populismo de Laclau, ni izquierda clásica, ni ecofeminismo, ni abajo a la izquierda, no, nada de eso, ya solo se ha optado por hacer un viaje hacia la socialdemocracia de nuevo cuño: la que afianza el Estado el Bienestar y profundiza en los Derechos Humanos pero en un contexto neoliberal y crecimentista, como si a plazo fuesen compatibles. Una especie de postcapitalismo con un molesto compañero de viaje social liberal, el PSOE, al que se arropa para justificarlo con el lenguaje de opción de izquierdas y progresista. En una palabra, de la identidad con los de abajo, y por tanto equivalente a una nueva izquierda, hacia el corazón, se ha transitado hacia el centro en un viraje de pragmatismo radical en donde se ha encontrado que este lugar ya estaba ocupado. Podemos ha perdido identidad ideológica y Podemos es un partido de activistas, de militantes, al menos de momento, por lo que la pragmática no puede desdibujar la concepción del mundo que le subyace. La extraña iluminación, que refiere la Dickinson, es una lenta mecha encendida, no unas prisas imposibles.
La segunda razón que aducimos es la de que se la ha visto la voluntad de hacer un atajo para llegar al cielo, para conquistarlo, pero ese cielo es el Poder, el Estado. Y no hay ninguna teoría aún que justifique la moralidad del Poder desde los de abajo, que somos la mayoría, ni la pertinencia de usar esa vía como privilegiada. Los dirigentes de Podemos se han dejado seducir por las experiencias latinoamericanas de las últimas décadas, a las que han apoyado, y se han olvidado de la primera de ellas, la zapatista, que sigue teniendo muchas influencia entre las gentes de la nuevas izquierdas desde abajo, votantes que fueron de Podemos. La de mandar obedeciendo. La de la estrategia del caracol.
A Podemos se le ha olvidado que tanto en el 15 M como en parte de la sociedad los planteamientos más o menos libertarios siguen teniendo mucho peso. Ese histrionismo de sus líderes, ese apego al Poder, ese pragmatismo radical (IKEA como paradigma de fondo de lo correcto, del éxito), ese olvido de la construcción social de las alternativas los ha distanciado de esta masa de votantes que han vuelto a su acratismo de fondo que en un acto de resiliencia ideológica habían relajado.
Habría que recordarles a sus dirigentes aquello que tantas veces habrán oído y pronunciado de que tener el Gobierno no es tener el poder, ese poder repartido, incardinado en la sociedad en múltiples formas hegemónicas de autogobierno. Esa hegemonía cultural de Gramsci. La lenta llama.
Ahí están muchos de los votos perdidos. Para ser complejos añadamos otras explicaciones más superficiales como cierto infantilismo, cierta imberbez, esa condición académica marcada en los orígenes de sus dirigentes, etc. que los vuelve más papistas que el papa: si vamos a ser pragmáticos lo seremos a tope. Esta hibrys es incompatible con un proyecto de cambios profundos.
Y por último hay que añadir una explicación en clave libertaria: el glamour del Poder. Los partidos hacia el poder institucional se emborrachan de poder y atraen a múltiples oportunistas que merodean esperando su momento. De pedir la Vice Presidencia con el PSOE a alojar a Pedro Arrojo el primero de la lista por Zaragoza en detrimento, dos veces, del Ex Jemad Julio Rodríguez, serían unos ejemplos.
Este personaje, Arrojo, junto a otros de igual calaña, incrustados en las listas últimas de Podemos, y a pesar de haber sido advertida la dirigencia de Podemos de su pasado de colaborador estrecho, a través de la Fundación AVINA, del asesino del amianto el magnate Schmidheiny, ha tenido tanto asidero en las listas que no ha sido posible desbancarlo en detrimento del fichaje estrella. ¿Cómo ha sido esto posible? ¿Por el tirón electoral de Arrojo?, no es suficiente explicación frente al desaire que ha sufrido por dos veces el militar. Tiene que ver, creemos, precisamente con su pertenencia pasada a AVINA. En efecto, AVINA se constituye en España en virtud de una alianza de los jesuitas con el magnate Schmidheiny, que les financia distintas instituciones. Constituyen en esa época (1998) el grupo Palmera por reunirse en casa del magnate en Palma de Mallorca. Pedro Arrojo, junto a otros conecta con AVINA en el año 2000 y la Fundación AVINA termina financiando también su Fundación Nueva Cultura el Agua, amén de otras actividades de Arrojo por Latinoamérica. Los lazos de Arrojo con los jesuitas se extienden a través del Centro Pignatelli de la Compañía en Zaragoza, dedicado a hacer seminarios de investigación de la paz, cuya directora es Carmen Magallón, esposa de Arrojo. Esto explica es buen asidero de Arrojo a las listas. Los jesuitas en Podemos, que no es poca explicación.
Evidentemente, si no se corrige un rumbo torcido que ha tomado Podemos, habrá llegado a su techo electoral y tendrá que renunciar a su orígenes, que son la de construir un partido - movimiento, en el que la segunda faceta ha de ser más potente que la primera. Desde luego, ahondando en las urgencia más importantes de nuestro tiempo que son las ecológicas, las comunitaristas, las ecofeministas y las decrecimentistas. Y el Poder como ética y no como pragmática.

martes, 28 de junio de 2016

1,2 millones de votos. Primer toque de atención a Podemos de una abstención organizada

Por Javier Caso Iglesias | Analista Político

Las nuevas tecnologías, y un poquito de organización, permiten cosas impensables hace unos años. Por ejemplo, dar un toque de atención a aquellos partidos políticos que han dejado de representarnos para suplantarnos.

En este caso le ha ocurrido a Podemos, pero en cuando se ensaye la herramienta puede ser puesta en práctica con cualquier formación política que desencante a sus votantes.

Lo primero los mensajes en Twitter: 1.- "Me da por convertirme en votante fijo-discontinuo y publicitarlo en las redes sociales y se lía una a nivel nacional impresionante". 2.- "Parece que, a partir de ahora, van a aparecer más votantes fijos-discontinuos. ¡¡¡Que vayan tomando nota nuestros políticos!!!"

Y segundo, estas son las consecuencias del voto fijo-discontinuo expresada en algunos titulares de prensa que recogen la noticia del día:
"El misterio de los 1,2 millones de votos de izquierda desaparecidos"
"Podemos, aún noqueado, reconoce que no sabe qué ha pasado"
"¿A dónde se ha ido el millón de votos perdidos por Unidos Podemos?"
"La suma Unidos Podemos pierde más de un millón de votos"
"Las fuerzas de Unidos Podemos pierden más de un millón de votantes respecto al 20D"
"Podemos pierde más de un millón de votos pese a la coalición con Izquierda Unida"
"GAD3 y Sigma Dos achacan el 'fallo' de las encuestas a la abstención de un millón de votantes de Podemos"

Como respuesta a esta realidad, Pablo Echenique, secretario de Organización de Podemos, ha señalado que "todos los sondeos y los analistas políticos se han equivocado durante las últimas semanas. No sólo Podemos".

También convendría recordar a Pablo Echenique que otros ya lo habíamos previsto. Y como prueba de ello no tiene más que abrir el propio Pablo Echenique su correo-e y seguro que encuentra alguna comunicación mia en la que le anticipo esto que ha ocurrido.

Por otra parte sería positivo, como hace Arsenio Escolar, director editorial de 20 minutos, hacerse preguntas sobre las razones que han podido originar este comportamiento, este toque de atención en masa, de un nutrido grupo (más de un millón) de votantes de Podemos: "¿Será simplemente que la abstención ha cambiado de zona ideológica, y que en diciembre pasado se abstuvo mucho la derecha y ayer se abstuvo mucho la izquierda? Nos lo dirá la postelectoral del CIS, pero probablemente ya será pasado el verano… Y si así fuera, ¿por qué? Los abstencionistas de derechas de diciembre, probablemente por castigar al PP de la corrupción y los recortes. ¿Y los abstencionistas de izquierdas de ayer? ¿Por cansancio, por desidia, por vértigo y miedo tras el brexit y el apocalipsis que relataban algunos medios, por reacción indignada a lo mal que gestionó la izquierda -Pedro Sánchez y sobre todo Pablo Iglesias, que es el que más votos pierde- la oportunidad de marzo pasado de sacar a Rajoy de la Moncloa…?"

Juan Carlos Monedero, cofundador de Podemos, ha realizado, el día después de las elecciones generales del 26-J, una dura crítica al partido morado. Una crítica que sirve como respuesta a las preguntas que están surgiendo sobre esa pérdida de más de un millón de votos. Monedero ha afirmado que "no basta hacer un discurso hueco, adornado con una labia simpar y embellecido con el oropel de las televisiones si no planteas una alternativa clara", a lo cual ha añadido que "a Podemos le falta calle (...), movilización popular, identificarse en los problemas sociales, con los estudiantes, con los dependientes, con las mareas, con los autónomos, con los damnificados de las multinacionales". "A Podemos le hace falta ser menos brillante en la televisión -ya lo es de sobra- y ser más útil a la gente en la calle".

Por mi parte añadiría que Podemos debe de retornar a sus orígenes y recuperar la creencia en la democracia (y que vuelvo a insistir en no confundir con poliarquía, pues son cosas diferentes), tanto interna como en relación con la ciudadanía; y, tras ello, dotarse de mecanismos eficaces para ejercerla. Así como equipos de trabajo comprometidos con este objetivo y no tanto con el de buscarse y garantizarse un estatus personal y una mamandurria. Si esto no es así en las próximas elecciones autonómicas y municipales Podemos puede recibir otro severo tirón de orejas electoral.

viernes, 24 de junio de 2016

¿Y el 26-J qué hacemos, votamos o los botamos?


Por Javier Caso Iglesias | Analista Político

A mi siempre me ha preocupado la calidad democrática del sistema político, siempre he pedido mejorarla, más bien crear calidad democrática; pues nuestro sistema político e institucional es todo menos democrático. Nuestro sistema político e institucional siempre ha confundido partitocracia y poliarquía con democracia. No se han dado cuenta que son cuestiones diferentes, pues los sistema partitocraticos y poliárquicos nunca generan consensos amplios, sino confrontación entre ciudadanos.

Creía que los nuevos partidos, en especial Podemos, iba a cambiar la situación; pero me doy cuenta que son más de lo mismo de siempre. Juegan a ser el lado izquierdo del sistema y eso no resuelve la situación, pues el problema es este sistema político e institucional que nos suplanta y no nos representa. Que toma decisiones sin consultarnos o, a lo sumo, hace referéndum saduceos que votes lo que votes estás condenado.

Pero la cercanía, esa no lo buscan, esa no lo desean. La implicación de los demás les asusta. La integración y normalización de la discrepancia en aras de lograr consensos amplios les aterra. ¿Con qué medidas y mecanismos de participación cuentan? ¿Nos ofrecen al respecto algo más que humo? ¿Allí dónde gobiernan realmente participa la gente o más bien su gente?

Por eso este 26-J lo que haré por mi parte es botarlos a todos y recordarles, de nuevo, el lema del 15-M: "¡Que NO! ¡Que NO! ¡Que NO nos representan! ¡Que NO!".

-o-o-o- Espacio destinado a informaciones de interés social -o-o-o-

LPR - Lo llaman democracia y no lo es
(Ellos dicen mierda)

"Mogollón de gente vive trístemente
y van a morir democráticamente
y yo y yo
y yo no quiero callarme"



martes, 21 de junio de 2016

Podemos, Pedro Arrojo y las líneas rojas que cuentan

Paco Puche, 18 de junio de 2016

¿Cómo es posible que Podemos, aunque camine con ritmo galopante hacia una perfecta social-democratización, puede dar cabida en una lista de sus futuros representantes a un personaje como Pedro Arrojo? Si tal candidato estuviera investigado o imputado, ¿no trazaría una línea roja afirmando que por aquí no pasamos y lo sacaría ipso facto de sus listas, máxime siendo el primero por Zaragoza, es decir para salir elegido? ¿Cuáles son las principales líneas rojas de Podemos o, ahora, de Unidos-Podemos? Porque tenerlas las tienen. Una, al menos, es la de estar imputado, es decir de que haya sospechas jurisdiccionales de que aquel señor ha dejado de gozar de la plenitud de su presunción de inocencia y se ciernan sobre él una cierta presunción de culpabilidad, al menos para los jueces y fiscales. Si no, no tendrían por dónde empezar.

En el fondo, esta línea roja es una delimitación banal: no hay crimen alguno demostrado, puede ser una adjudicación errada, en fin, puede ser que resulte un delito menor, o el imputado sea declarado inocente. Pero el partido de turno (todos están ya en esta pomada) prefieren la injusticia al desorden de los votos y fulminan públicamente a los imputados. Con este castigo comienza el juicio social y la pena como si fuese culpable. No deja de ser una desproporción, por mucho que la corrupción campe por sus respetos en el abonado campo de la concentración y descontrol del poder institucional.

¿Cuáles son los deméritos de Pedro Arrojo por los que no debe ser aceptado para ostentar un cargo público, y menos de un partido fresco y lozano, que con ínfulas de estar a la izquierda o abajo, fuera de la casta, con promesas serias de cambios profundos y que ha sembrado de esperanzas a muchas gentes?

Los argumentos para sostener esta proposición se basan en la teoría del ostracismo y en la apuesta por las víctimas.

La verdadera historia de las amistades de Arrojo con AVINA

Para seguir leyendo este artículo de Paco Puche pulsa sobre el siguiente enlace, gracias:
http://goo.gl/oHdAl6


-o-o-o- Espacio destinado a informaciones de interés social -o-o-o-

​Os comento que hemos recibido el siguiente vídeo, que compartimos con vosotras/os, de presentación de las/os compañeras/os y amigas/os de la Plataforma de Artistas Contra el Amianto.​

"Buenos días,
Nos presentamos, Somos Omar Jerez y Julia Martínez,
Hemos creado la primera PLATAFORMA DE ARTISTAS CONTRA EL AMIANTO,
El 24 de junio se realizará la primera exposición en España por medio del arte contemporáneo.
Os informamos por si os resulta una iniciativa interesante y lo queréis difundir,
Un saludo
Comentaros que esto es el principio por parte nuestra de darle visibilidad a los ciudadanos para que tomen consciencia de lo que produce el amianto en la salud de las personas y las secuelas en el medioambiente.
Atentamente.
Omar Jerez
Julia Martínez​"​

https://youtu.be/Ek4-JnDYYyU

lunes, 13 de junio de 2016

Tras el 26-J urge constituir un potente movimiento político, un lugar de enunciación diferente

Por Javier Caso Iglesias | Analista Político

El artículo titulado "'Double bind': un año de municipalismo institucional" (https://goo.gl/HQX78a) de Pablo Lópiz Cantó, profesor de Filosofía de la Universidad de Zaragoza (@pablolopiz), es un buen análisis que abre un debate necesario.

En el artículo lleva a cabo una reflexión en la que indica: "A un año del éxito electoral de las candidaturas municipalistas, el panorama de las ciudades del cambio no responde ni de lejos a las expectativas iniciales. No sé exactamente qué diablos esperábamos de los procesos de asalto institucional, pero sea lo que fuere, no se ha cumplido y no parece que vaya a cumplirse ni a corto ni a medio plazo."

Frente a este evidente fracaso y constreñimiento propone generar un lugar de enunciación diferente, abordando la necesidad de caminar hacia el partido-movimiento: "Este lugar no puede, obviamente, surgir con independencia de las condiciones materiales que lo han de sostener, sin un sujeto político metropolitano autónomo respecto de los partidos políticos constituidos, y, en conclusión, sin antes realizar la hipótesis del partido-movimiento que nunca hemos llegado a plan­tearnos construir con seriedad".

Es obvio que tras el 26-J la nueva etapa pasa por constituir un potente movimiento político (no electoral ni institucional) independiente de las herramientas electorales (Podemos, IU, Mareas, etc...) y que sea crítico con estas herramientas y las vigile para que no se desvíen de sus objetivos primigenios. Por mi parte las establecería en dos las funciones prioritarias de ese nuevo movimiento político (no electoral ni institucional):
1.- "Poner en libertad los elementos de la nueva sociedad". Carlos Marx, en su análisis de la Comuna de París, escribió: "La clase obrera no esperaba milagros de la Comuna. No tienen utopías ya hechas para introducir par decret du peuple (por decreto del pueblo). Saben que para lograr su propia emancipación, y junto a ella esa forma más elevada a la cual la presente sociedad tiende irresistiblemente, a través de sus propios agentes económicos, tendrán que pasar por largas luchas, por una serie de procesos históricos, transformando las circunstancias y los hombres. No tienen que realizar ideales, sino poner en libertad los elementos de la nueva sociedad preñada con las viejas fuerzas erosionantes que la sociedad burguesa lleva dentro de sí". Carlos Marx (La guerra civil en Francia).
2.-  "Para los cargos públicos, elegid a los mejores y más capacitados y vigiladlos como si fuesen canallas". Pablo Iglesias Possé.

Siendo esto así podemos afirmar que tras el 26-J se presenta un tiempo interesante. Pues parece que las condiciones objetivas ya se están dando para poner en marcha ese gran movimiento político (no electoral ni institucional) con capacidad de control y reorientación de las herramientas electorales e institucionales (Unidos Podemos, Mareas, etc...). Este es el siguiente paso en el que nos debemos de poner a trabajar. El anterior que nos propusimos ya está logrado, incluso con sus carencias que son muchas y que era lógico que aparecerían más temprano que tarde como así ha acontecido. Ahora de lo que se trata es de conformar la herramienta/movimiento político que sea capaz de embridar a lo electoral/institucional.

Como certeramente dice Pablo Lópiz, frente al doble constreñimiento es necesario generar un lugar de enunciación diferente, que, sin dar un paso atrás, sin renunciar a las posiciones adquiridas, las haga salir de su estancamiento.

Lo que E.P. Thompson pedía para los intelectuales, las condiciones materiales actuales lo exigen para el conjunto del pueblo soberano, para el sujeto político metropolitano autónomo respecto de los partidos políticos constituidos: "Los intelectuales socialistas deben ocupar un territorio que sea, sin condiciones, suyo: sus propias revistas, sus propios centros teóricos y prácticos; lugares donde nadie trabaje para que le concedan títulos o cátedras, sino para la transformación de la sociedad; lugares donde sea dura la crítica y la autocrítica, pero también de ayuda mutua e intercambio de conocimientos teóricos y prácticos, lugares que prefiguren en cierto modo la sociedad del futuro..."

domingo, 12 de junio de 2016

Unidos Podemos, la participación y acercamiento a la ciudadanía

Por Javier Caso Iglesias | Analista Político

Muchos ciudadanos nos encontramos ubicados, de cara al proceso electoral del próximo 26-J, en el espacio de la abstención. Diferentes encuestas dicen que la abstención será histórica el 26-J: llegará al 35,8%, el 5,2% más que el 20-D.

Los motivos de la abstención son varios. Para los de abajo sigue siendo válida, como razón argumental, el lema del 15-M: "¡Que NO! ¡Que NO! ¡Que NO nos representan! ¡Que NO!". Y este es el problema de los partidos que concurren a las elecciones el próximo día 26-J, todos sin excepción, incluso Unidos Podemos. O sea, que no nos representan por el hecho de no saber cómo representarnos. Confunden representación con suplantación.

En lo relativo a Unidos Podemos, ¿qué entiende, por ejemplo, por participación y por acercamiento a los ciudadanos?

En su propaganda, mítines y programa nos dicen: "Queremos garantizar la participación ciudadana en las grandes decisiones. Vamos a poner en marcha herramientas digitales de participación ciudadana e innovación democrática". A partir de aquí todo son infinitivos: Desarrollar, Crear, Impulsar, Facilitar, Fortalecer, Establecer, Agrupar, ...

Unidos Podemos ha de saber que el infinitivo es una forma no personal del verbo que expresa una idea verbal de forma abstracta, que no concreta.

Y ahí está el fallo tanto en lo interno y organizativo como en lo político e institucional de Unidos Podemos, el mismo fallo que siempre han padecido las organizaciones que hoy conforman la coalición.

¿En qué se concreta, cómo y cuando esa declaración genérica de intenciones? El programa de Unidos Podemos en cuanto a participación y acercamiento a la ciudadanía es como la Constitución Española o la Declaración Universal de Derechos Humanos, en ellas se consagran derechos que constantemente son vulnerados de forma sistemática en el ejercicio del poder.

Y lo mismo ocurre, como digo, en lo interno y organizativo como en lo político e institucional en relación a Unidos Podemos. ¿Cuales son, por ejemplo, las medidas concretas internas para la participación de la ciudadanía tanto en Podemos como en IU más allá de los referéndum refrendarios que nos recuerdan otras épocas históricas? Las mismas 15 preguntas, sobre participación en la administración, que dirigía a Guillermo Fernández Vara se podrían efectuar a los responsables institucionales, políticos u orgánicos de Unidos Podemos (http://goo.gl/pWOmvX). Seguramente su respuesta sería muy similar a la obtenida hasta ahora, la del silencio, la de la callada por respuesta. Silencio del que certeramente afirmara Friedrich Nietzsche: "La palabra más soez y la carta más grosera son mejores, son más educadas que el silencio". Silencio que no es solo la respuesta de los maleducados, sino de los ignorantes.

Y como ya estamos hartos de ignorantes, de personas que dicen representarnos cuando lo que hacen es suplantarnos, hemos de seguir coreando el lema del 15-M, para que terminen por entender de una forma definitiva y categórica la razón argumental que nos lleva, a los de abajo, a abstenernos el próximo 26-J: "¡Que NO! ¡Que NO! ¡Que NO nos representan! ¡Que NO!".

Nota: Seguramente que afirmar lo que digo traiga como consecuencia mi ostracismo, pero es algo a lo que estoy acostumbrado. Al PSOE le llevo diciendo lo mismo desde el 28-O del año 1982 y ya podéis ver que no me he equivocado mucho.